giovedì 11 novembre 2010


Con Giovanna, Desmond y su mujer, en Sassari, octubre 2010.


En octubre pasado participé de Ottobre in Poesia, festival organizado por un grupo fantástico de gente, encabezado por Leonardo Onidda. Estuvimos compartiendo lecturas y actividades junto a Carlos Sánchez, poeta argentino en Italia, Desmond Egan, (poeta irlandes)- (ambos en la foto) y mi mujer, Giovanna Mulas, escritora italiana.
Sin duda Oyttobre in poesia es uno de los encuentros que más han crecido en los últimos años. Felicitaciones por el trabajo y la vocación creciente de sus organizadores.

estaremos en el festival de poesía de Medellín

En julio 2011 viajaremos con Giovanna a Colombia, para participar del 21 Festival Internacional de Poesía de Medellín, gracias a la invitación del poeta y amigo Fernando Rendón y el comité organizativo.

Convocado y organizado por la revista de poesía Prometeo (con 87 números editados hasta el momento), nuestro Festival, fundado en 1991 y realizado desde entonces anualmente sin pausa, seguirá contribuyendo a la unidad del espíritu humano y a la globalización de la poesía, a través del trabajo coordinado con otros festivales y proyectos hermanos del mundo, para fortalecer colectivamente la acción poética hacia la expansión de la consciencia por la defensa de la vida sobre la tierra, puesto que somos un mismo ser con el planeta; por la paz, la solidaridad y los derechos humanos.

Hasta el momento han confirmado su participación los poetas: António Gonçalves (Angola), Christian Ide Hintze (Austria), Jorge Luis Hopffer Almada (Cabo Verde), Alex Pausides, Waldo Leyva, Rogelio Martínez Furé, Rodolfo Häsler (Cuba), Aitana Alberti, Fernando Valverde (España), Jack Hirschmann (Estados Unidos), Marvin García (Guatemala), Louis-Philippe Dalembert (Haití), Rigoberto Paredes (Honduras), Rati Saxena (India), Sigurbjörg Thrastardóttir (Islandia), Amir Or (Israel), Lello Voce, (Italia), Ban'ya Natsuishi (Japón), Shailja Patel (Kenia), Danilo Kocevski (Macedonia), Marco Antonio Campos (México), Hadaa Sendoo (Mongolia), Tania Tomé (Mozambique), Mvula Ya Nangolo (Namibia), Hans van de Waarsenburg, Cees Nooteboom (Países Bajos), Zakaria Mohammed (Palestina), Ramón Palomares, Luis Alberto Crespo (República Bolivariana de Venezuela), Derek Walcott (Santa Lucía), Agneta Falk (Suecia), Ataol Behramoglu (Turquía) y Haji Gora Haji (Zanzíbar). Asistirán también: Bas Kwakman (Director de Poetry International), Gaston Bellemare (Director del Festival Internacional de Poesía de Trois Riviéres, Peter Rorvik (Director de Poetry Africa), Celine Hemon (Directora de La Primavera de los Poetas) y Thomas Wolfart (Director del Festival de Literatura de Berlín).

También participarán más de 21 directores de festivales internacionales de poesía. Igualmente asistirán 25 poetas colombianos, un poeta cubano ganador del Premio de Poesía Gaceta de Cuba -2011-, y un destacado exponente cubano del género hip-hop.

proximamente comunicaré más detalles.
los abrazo
gabriel

Gabriel: un poemario con Marco Cinque

Impaglione Gabriel / Cinque Marco
título: acca Due O
Prefazione di Ugo Mattei
poemario/Silloge -italiano- spagnol- dedicata all'Acqua.

se encuentra/ trova l'opera su laFeltrinelli.it

www.lafeltrinelli.it/catalogo/aut/976710.html

giovedì 3 giugno 2010

la patria imaginaria

espejismo de manual discurso estadística
abstracción impresa en los diarios
cálculo coima curanderismo
fanfarria que riega bronces por doquier
bautiza calles barrios avenidas
enarbola rigurosos índices
les llena el pico de palabras
a los papagayos de los veinticinco de mayo
esa patria
transparente intangible en otra parte
que se puede poner en una estantería
en la solapa
en un billete de cien
en la puerta de un cuartel lleno de espanto
no es la patria
todo eso tan escarapela tomad distancia
firmes ilustrísimos a paso redoblado
no es la patria

La patria todavía está pariéndose
doscientos años de inconclusa marcha
de terca vocación que aún resiste
eso es la patria
llama pura en el horizonte.
De “ Parte de guerra y otras anotaciones”

antologia poetica "Italiani d'altrove"



Rayuela Edizioni
Italiani d'Altrove - Antologia di poeti che scrivono in altre lingue ma continuano a sentire in Italiano.


Le radici, la memoria e la nostalgia per un paese mai dimenticato nelle parole di figli e nipoti di italiani emigrati Altrove.
Parole scritte “sotto altri cieli” ma tradotte nella lingua in cui hanno continuato, caparbiamente, a sentire. In qualche modo, un ritorno.

"Questa antologia è un viaggio, a ritroso nella storia, con alcuni emigranti italiani che, a partire dagli ultimi decenni dell’ottocento e fino al primo dopoguerra, lasciarono l’Italia per fuggire dalla povertà, dalla paura e dalla vergogna di una vita senza dignità e senza futuro e approdarono nell’America del sud, soprattutto in Argentina e in Brasile. Ventiquattro poeti sudamericani contemporanei, di origine italiana, danno loro voce addentrandosi nella memoria delle radici, per ricostruire, immersi nella complessità della vita di oggi, una parte della loro mappa identitaria.
Leggere questo libro è partire per una avventura linguistica e umana, consolatoria e dolorosa insieme, che intenerisce e inquieta, entusiasma e getta scompiglio. Si conosce il punto di partenza, ma non si sa dove si arriva, perché la rotta è piena di sorprese, sinuosa e in continua evoluzione (...)" (dalla prefazione di Elvira Marinelli)


I poeti d'Altrove: Alfonsina Storni, Paola Cescon, Eduardo Espòsito, Flavio Crescenzi, Elisabet Cincotta,Gustavo Tisocco, Ana Russo, Gabriel Impaglione, Sergio Hèctor Gioacchini, Antonio Aliberti, Eduardo D'anna, Jorge Isaìas, Griselda Garcìa, Josè Marìa Pallaoro, Mario Vàzquez, Maria Teresa Andruetto, Rolando Revagliatti, Ana Maria Rivero, Marìa Lanese, Antonia Taleti, Jorge Paolantonio, Roberto Casanova Gianuzzi, Maria Marta Stanganello, Enrique Solinas.

traduzioni, Milton Fernàndez

giovedì 26 novembre 2009

Sobre Medanales: crónicas y desmemorias / y otros enigmas

de Gabriel Impaglione
Eco Ediciones, 2008
Cuento, 208 pp.


Por Rubén Sacchi*

El animal se hace humano en la cultura. Un hombre es producto de su historia y ésta, a la vez, es consecuencia de aquél. Las historias, entonces, construyen a los hombres y a los pueblos, que cobran vida a través de los relatos de sus habitantes y visitantes.
Medanales es un lugar en la costa atlántica ¿real o imaginario? poco importa. Lo cierto es que en él habita un grupo de personas capaz de las más grandes maravillas, allí ocurren hechos desopilantes y se corporizan los sueños más sublimes.
El tiempo y el espacio son apenas variables circunstanciales que pueden seguir cualquier derrotero. En ese mundo de fantasías puede encontrarse quien mueva un médano gigante a paladas, un encantador de vizcachas o un eximio nadador que una el Mar Mediterráneo con el Río de la Plata. Allí puede llover durante días enteros, tras la rotura de una ola gigante o crecer florecillas azules sobre las huellas que dejan las pisadas de una muchacha.
Los relatos de Medanales son construcciones que unen la memoria de lo que fue con la "memoria" de lo que quisimos que fuera, y en esa proyección hacia atrás en la que gobiernan nuestros recuerdos más caros, el corazón puede salirse del pecho y galopar a discreción por esas playas.

*Ruben Sacchi, Escritor, director de cine y fotógrafo. Director de la revista cultural Lilith.Argentina.

giovedì 29 gennaio 2009

Acerca de los sucesos bautizados como El Episodio de los Tres Jinetes del Apocalipsis

Uno de los cuentos de "Medanales: crònicas y desmemorias y otros enigmas"



Luego del episodio de la manada nada fue lo mismo. Si el gran desafio hasta ese momento fue armonizar la convivencia entre los dos bandos del pueblo, luego de aquellas jornadas se profundizaron las divisiones hasta las lágrimas, y no hubo sino una década entera de polémicas, agresiones de todo tipo y algunos exilios.

Tal vez el más resonante haya sido el del Viejo Damasco y familia. Huyeron del pueblo una mañana de domingo de pascuas escondidos en las carcazas de dos pesqueros que llevaban de tiro hasta Copetonas para su reparación. Cordelia, el viejo Damasco y los cuatro chicos, ovillados en el vientre de las barcazas rotas, atravesaron los límites del pueblo y una vez en medio de la nada, saltaron por las bordas inútiles hundiéndose en el campo. Se perdieron entre los girasoles definitivamente. Nadie lo creyó hasta que el policía junto a dos testigos violentaron la puerta de la casa.

Se tejieron varias historias. Que se trataba de un crimen pasional, que hubo un tercero en discordia, que ya se veía venir semejante desenlace. Otros aventuraron versiones fantásticas. Entre las más notables estaba la de Segunda Piras, una de las fundadoras del pueblo, sin parentesco conocido con aquel general que visitara una vez el caserío. Segunda narró con lujo de detalles la aparición de una luz amarilla en el cielo que descendiendo lentamente se posó sobre la casa y terminó chupándose a toda la familia, incluso al perro.

El policía dispuso el secreto de sumario y libró oficios a las comisarías de la región, en el trámite se agotó el caso.

Chilo nunca entendió la desaparición de la familia. Y ni decir que no aprobó uno sólo de los comentarios que se avivaban en el caserío.

Una tarde en el local de la estafeta, cuando medio pueblo esperaba el colectivo de la correspondencia, se deslizó como una culebra el nombre de Damasco. Las damas dieron un salto hacia atrás, persignándose, los hombres aprontaron sus reflejos.

Acodado en el mostrador, Chilo sentenció:

- Nunca tuvo razones para desaparecer así por que sí, pero fue afín a su modus vivendi, como dice el señor comisario aquí presente, llegó al pueblo como se fue, juyéndose, y será de apurado nomás pa’ montar camino.-

- Ya dije que esa gente iba a traer desgracias al pueblo, nada es gratis... - agregó Clarividencia Natales que entonces presidía la Comisión de Juegos de Azar. Las mujeres que la rodeaban asintieron.

Doña Mabel, la encargada de la estafeta, se hizo eco de los comentarios que a hurtadillas se colaban entre el gentío apretado en la espera:

- También, cómo para que no se vaya el pobre Damasco! Con las amenazas que recibió cuando dio la idea de hacer el jardín zoológico prehistórico!-

- Pobres animalitos de Dios esos bichosaurios! - respondió Chilo- Que esas criaturas no son bicho pa' pastorear detrás de un enrejau! Guay que yo vea uno encerrao!-

Cuando comenzaban a reabrirse viejas discusiones, la bocina del colectivo puso el interés de los vecinos en otras cuestiones y se acabó un entrecruzamiento de palabras que pudo llegar a mayores en el reducido espacio.

Con el tiempo la casa de Cordelia y el viejo Damasco fue sorteada en una kermes organizada a beneficio de los pescadores y el favorecido, un peón de campo de apellido difícil, se instaló inmediatamente abriendo una casa de comidas que no duró demasiado.

Años después se comentó en el almacén que uno de los hijos de Damasco, con un socio de bigotito de apellido Proverbio, andaba de incógnito por la zona en un auto blanco juntando por las estancias artefactos antiguos y cosas en desuso.

Tres jinetes salieron de urgencia desde la sede de la Comisión de Fomento tras aquel auto blanco, con el objetivo de saber la suerte de la familia, pero nunca lo consiguieron. Sí pasaron las mil y una peripecias. Uno de ellos fue arrastrado por la correntada del Quequén y logró hacer pie diez kilómetros río abajo, otro fue atacado por una jauría salvaje cerca del Médano Blanco, aquella mítica altura de arena que Chilo hizo desaparecer y recolocó en su lugar con esfuerzo titánico haciéndose acreedor al reconocimiento del pueblo y la admiración de las generaciones futuras.

El tercer jinete fue dado por muerto siete días después del regreso lastimoso de sus compañeros. Se organizaron grandes funerales. La Comisión de Protocolo y Homenajes del pueblo colocó una placa en el frente de su casa que fue bendecida por el cura y se bautizó el establo de la policía con su nombre. Pero Elpidio Roldán apareció, sucio y hambriento, casi desmayado sobre su caballo flaco, un atardecer mustio y silencioso.

Se reunió de urgencia la Comisión de Homenajes y decidió labrar un acta de anulación de lo actuado y, mientras un empleado de la delegación municipal corría a quitar la placa de la casa de Roldán, la Comisión puso manos a la organización de una recepción triunfal en donde no faltó la banda y el cortejo de muchachas.

Elpidio debió quedarse en la entrada del caserío casi tres horas esperando que la gente se organizara para la recepción. El pueblo era un hervidero. Todos corriendo de un lado al otro, vistiéndose para la ocasión, encolumnándose para la marcha de bienvenida, juntando flores, pasando la voz.

Chilo interrumpió el partido de truco con el Potro Bernuncio y dos porteños, para encabezar la columna.

La gente marchó solemnemente al compás de la marcha de Medanales hasta el arco de entrada, donde Elpidio, con las últimas fuerzas, pedía agua y comida.

Se hizo un semicírculo frente al hombre y mientras las muchachas echaban pétalos de azulcitas y girasoles, entonando el himno de Medanales, el portero de la escuela en ausencia del maestro, y en nombre de la Comisión de Homenajes, leyó a viva voz, el acta correspondiente.

- En este momento histórico para la comunidad de Medanales- dijo-, me toca el honor de representar a las instituciones del bien público a los efetos de dar la bienvenida de interés vecinal a Elpidio Roldán, valiente jinete que es orgullo de la patria y símbolo de la pujanza de un pueblo convencido de que sin esfuerzo y vocación nada habrá de lograrse para beneficio de la posteridad. En este sentido homenaje de receción hago entrega de la cinta azul de homenaje y declaro, en nombre de la comunidad, jornada de fiesta popular por lo que no se trabajará hasta mañana a las 8, invitando a todo el pueblo a concurrir a la parroquia para participar de la misa en ocasión de hallarse presente su eselencia el señor cura párroco, y luego en el Club, a una cena a la canasta con músicos invitados, sorteos y variedades.-

El portero, en andas de los hermanos Sánchez, colocó la cinta en el pecho de Elpidio mientras sonaba la banda con un toque de aleluya, entre aplausos y ovaciones entusiastas.

En el gentío se alzaron voces de aliento para Elpidio y no faltó quien le pidiera unas palabras. Se hizo un silencio profundo sólo pincelado por la brisa escurriéndose entre los árboles.

La expectativa se quebró cuando Elpidio, exhausto, soltó un murmullo inteligible y se desplomó al suelo con caballo y todo.

-Dijo agua, dijo agua,- gritó Chilo corriendo hacia el tanquecito de los bomberos cargado en una carreta sin caballos. Abrió la canilla y llenó su boina para volver a descargarla presuroso en la cara de Elpidio, que reaccionó refregándose los ojos nerviosamente.

-Es gasoil, Chilo, es el tanque de gasoil de los bomberos... -le dijo una muchacha.-

-Chambones! -exclamó Chilo, visiblemente fastidiado, oliendo la boina.

Mientras algunos auxiliaban al caballo, las muchachas sobre Elpidio trataban de reanimarlo. Fue así que pudieron cargarlo en la carretilla de Cuadra, que venía con leña, para llevarlo de urgencia a la sala de primeros auxilios.

En el camino la Comisión tuvo que hacer una rectificación al anunciado feriado a pedido del enfermero, para exceptuar del mismo al personal de la salud que debía atender de urgencia al recién llegado.

Para algunos no tuvo mucha razón la declaracion de día no laborable. La jornada casi terminaba y no se conocía trabajo nocturno en la villa. Fue una medida política que sólo causó malestar entre la gente, comentaría días después un observador imparcial de los sucesos.

En el almacén, retomando el partido de truco, Chilo bautizó el hecho que pasó a la historia como el estraño pisodio de los tres jinetes del apocalisis.

Así lo recuerda una placa que en el primer aniversario de la llegada de Elpidio, la Comisión de Protocolo colocó en la fachada del Club de Pescadores.

Tanto la misa como la cena a la canasta debieron ser suspendidas por un espantoso temporal que se abatió sobre la zona durante toda esa semana.



“Medanales: crònicas y desmemorias y otros enigmas”, Gabriel Impaglione. Editado por Eco Ediciones / Buenos Aires. Enero 2009

pròlogo de Luis Benitez a Medanales...

nuevo libro:

Medanales: crònicas y desmemorias
y otros enigmas
de Gabriel Impaglione


palabra introductorias...
... Sobre los “Medanales”

A los poetas cierta crítica no les perdonaba cambiarse de sexo, convertirse además en narradores, como si se trasvistieran: un pecado. Esto sucedía ampliamente en la segunda mitad del siglo pasado, antes de que adviniera la posmodernidad, que aparejó las posibilidades de cada género en uno solo, que parece constituir la literatura contemporánea. Donde las fronteras fueron rotas cabe la posibilidad de confundir un territorio con el otro, cuando no se puede ser capaz de establecer una síntesis a la altura de las actuales circunstancias. Los géneros antes denominados “mixtos” –lo bastardo, la mixtura, lo impuro, en fin, el origen de toda auténtica epifanía- fueron llamados a su hora de gloria. ¿Acaso tienen validez ahora términos tales como las antiguas discriminaciones entre “poesía propiamente dicha” y “prosa poética”, entre “poema narrativo” y “poética de la narrativa”?

Es que, paradójicamente, la posmodernidad ha vuelto a las fuentes clásicas no en sus enunciados, sino en las consecuencias prácticas de los mismos. Aristóteles distinguía tres categorías de actividades características del hombre: la teorética o contemplativa, que tiene por objetivo el conocimiento; la poética, cuyo sentido es la producción de una cosa, y la práctica, cuyo objetivo es obrar bien. El mundo moral o ético es, por lo tanto, el ámbito de la acción humana. La ética de la posmodernidad literaria resulta ser una conjugación única de estas tres actividades que caracterizan según Aristóteles al hombre, en este caso el hombre escritor, dado que el escritor posmoderno contempla y así conoce; genera la poiesis, cuyo producto es una cosa de índole literaria y obra bien, acorde con su tiempo, éticamente, según dicta el período presente del pensamiento, sintetizando las posibilidades de expresión en una fórmula única, no regimentada por la antigua policía de las formas literarias, esto es, creando ese objeto de la poiesis con el empleo simultáneo de recursos que antes eran exclusiva característica de géneros dados.

Así enunciado, parece fácil y hasta claramente pertinente –lo que todos deberíamos hacer en nuestra época- pero en la práctica literaria resulta ser más complicado que en la teoría. Ya sabemos que la práctica de un género literario –y en la posmodernidad, ello implica en cierta manera practicarlos todos al mismo tiempo- no está posibilitada por ningún empirismo: nada se crea de la nada y mucho menos un escritor puede legitimarse como tal partiendo de la mera intuición, del “entusiasmo vital” por expresarse, aunque tampoco –vale decirlo y no es un dato menor- tampoco puede lograr establecer una obra en base a conocimientos de la teoría literaria, por profundos que ellos sean.

Un escritor –singularmente en nuestro tiempo, al menos para nosotros, que somos sus contemporáneos- es una amalgama única de todos estos factores, no fundamentada en una inspiración –término derrocado si los hay- tan remanente como nos resulta ahora, sino consistente en la complejidad de su mixtura personal, en las proporciones que estos factores guardan entre sí (recordémoslos: intuición, entusiasmo vital, conocimiento…) fundidos juntos para elaborar una fórmula tan personal que resulta inevitable reconocerla en cada texto. Lo que constituye a un escritor no es la suma de ingredientes reconocibles en su obra, sino la síntesis que realiza de todos ellos.

Esto es parte apenas de los que ofrece “Medanales”, una saga narrativa creada por Gabriel Impaglione para trasmitirnos de una manera distinta –e insisto: bien reconocible- no su visión de un universo que consista en una desfiguración más o menos lograda del que nos rodea, cuando escribo estas palabras preliminares o el lector las lee, sino un universo propio, acabado: la poiesis, que nunca resultó privativa de la poesía, tiene sus cuatro dimensiones bien logradas en esta obra. Posee gracias a Impaglione ancho, largo y profundidad, mas su autor le suma la cuarta, que es el tiempo, un tiempo virtual y bien logrado, que no discorda en perfección con lo que exhiben las otras dimensiones que él hace intervenir. El tiempo del universo de Impaglione es tan certero como el nuestro, tan presente y verosímil que permite ver las transformaciones de aquello que parecen decirnos inicialmente sus personajes, desde sus individualidades, en concepciones de rango universal, no características de un solo período temporal ni de un exclusivo lugar. Y todo ello, recordando que el autor es además poeta –y un poeta de rango, además- a través de una sutileza del discurso que alude y elude el enunciado continuamente. Poco le falta a este autor para alcanzar a pintar todo un segmento del complejo fresco de nuestro tiempo, con esa humildad del pincel bajo, que no apela –porque no lo necesita- a los furiosos rojos ni a los negros absolutos, consciente de que en los claroscuros se transparentan muchas más cosas, para el lector, que en las más entusiastas –pero asimismo, más fallidas- intentonas de mostrar el horror y la belleza, lo abominable y lo supremo (apenas aludido en Impaglione, porque sabe que una pizca de la epifanía es apenas lo absolutamente necesario). A través de los pares de opuestos y sin obviar el golpe de linterna fugaz sobre lo siniestro, se desliza el autor recorriendo su propio mundo, donde reconocemos sospechosas relaciones con el nuestro. La linterna que emplea es un superviviente humanismo, que creíamos desaparecido en lo contemporáneo. Impaglione lo hace revivir en su prosa, despojado de cualquier atributo de ingenuidad, para mostrarlo como éticamente adecuado, aun en la descarnada posmodernidad, para quitarle la máscara a circunstancias, prejuicios, trampas del stablishment que se las ha ingeniado para sobrevivir adoptando nuevos disfraces tras la muerte de la modernidad, cuyas ficciones ayudó tanto a construir. Este sujeto develador es el autor Gabriel Impaglione, prometeico y sutil, que no ahorra recursos para llevar adelante tantas tareas como las enunciadas en estas breves disquisiciones, cortas para reseñar siquiera cuanto contiene este volumen. Vamos a dejarle al lector la agradable tarea de comprobar cuánto de cierto hay en estas meras aproximaciones a una narrativa que cumple con lo mejor que se exige en varios géneros.


Luis Benítez
Buenos Aires, septiembre de 2008
Ilustración de Tapa e interiores: Gustavo Monforte

lunedì 12 gennaio 2009

Nuevo libro de Gabriel

Acaba de aparecer en Buenos Aires el nuevo libro de narrativa de Gabriel Impaglione, "Medanales: crònicas y desmemorias y otros enigmas" editado por Eco Ediciones.

Ese zapato

Ningùn misil ha llevado tanto desprecio.
En ese Zapato,
en ese par de Zapatos
donde entraba el hombre:
la tierra arrasada
el polvo de la muerte,
làgrima viva todavìa,
el rastro del dolor
como una estela.
La rabia con su huella indeleble,
el corazòn en la mano
la mano en el Zapato
el Zapato
bandera tan alta
como misil alguno
como nunca un misil
como jamàs todas las cadenas.

Dicen las piedras

De la tierra viene la piedra por eso la piedra es un arma pura.
La tierra elige el puño que lanza la piedra por eso el puño
que lanza la piedra es un puño puro.

La tierra busca en la piedra y en el puño que tiene la piedra
su futuro de casa abierta y de luz de pan y de puño libre.

La tierra tiene razòn, ella es un caballo enfurecido
cuando vienen a morderle el horizonte.

La tierra y sus caballos van de palmo en palmo por la piedra
y por los puños y con el corazòn en ristre alzan muros
de piedras con alas para defender el alba.
La tierra sabe, tiene memoria, recuerda las cocinas
que alzaban la bandera del dìa desde las ventanas.

Sabe, recuerda los festines del verdugo que arrasando
cocinas desterrò las banderas que eran como una mùsica.

Sabe, recuerda a sus niños, uno a uno, nombre por nombre,
y a las mujeres y a los hombres que la florecìan
de olivos brillantes bajo el crepùsculo.

La tierra tiene memoria, y en cada parto de la piedra
la ofrece como una revelaciòn, le nace alas
le traza una luz en el costado para que lleve el Basta

Para que grite su Esto es Nuestro.

Aquì nacimos, aquì estamos muriendo dice cada piedra.
Y dice cada piedra:
tambièn de indolencia, a golpes de segundo mortal
y de silbido homicida estamos muriendo

en manos del fuego màs terrible morimos,
bajo la ocupaciòn bestial de la indiferencia
dicen las piedras.

Pero ya todos sabemos que las piedras no mueren.
Son como algunas palabras. No mueren.
Alzan con su vuelo muros de luz para decir vida.

sabato 13 dicembre 2008

Llueve por hastío

Llueve por hastío.

Amargamente.

Como si otra cosa

no fuera posible.

Algún desencanto

en la altura.

Un aburrimiento

de los Dioses.



De Bagdad y otros poemas. Edit. El Taller del Poeta, Galicia, 2003.

Delle creature marine

Poesia dalla silloge: "Altre Spiegazioni" - 0111 Edizioni- Italia- 2008.


Delle creature marine
il rumore senza fine, bramito a volte, ondulazioni
che allungano la traccia perpendicolare della luna.

Com' è la via lattea attraverso la pelle oceanica?
Orione è una cinta di madreperla alla deriva?

Delle creatura marine
delle sue mani di segreta musica
viene alla riva il dolce artigianato.

Piccole sculture di venere abissali,
torsi di governanti degli scogli,
brocche di vino corale, prue rotte,
cappelli di coltivatori di plactom,
intagliate asticelle di favolose carrozze nuziali.

Dove il minuto museo del viavai delle onde?
Le cartografie del letto occulto?

Le onde giganti che abbattono le coste
sono marce ecologiste?

Delle creature marine il canto impregnato
nelle conche della pietra.

Le città del sale che s'estendono nella sabbia
gli echi delle fosforescenze
tessendo la loro rete di luce azzurra.

Dove si costruiscono le corazze dei pesci guerrieri?
Che ramo di coralli le fidanzate delle profondità?
Chi forgia il metallo del pesce spada?

Delle creature marine
la rosa del coro dei venti,
destini terrestri nati dal ventre delle maree.

Le stelle del mare brillano come costellazioni?
Il crepuscolo è la polvere di fuoco
che alzano i cavalli del mare nel loro galoppo?

Il pesce postino distribuisce bottiglie di isola in isola?
Chi fila argento e tesse reti
che palpitano nella superficie?

Seppi che dei cannoni vinti
fanno tunnel dell'orrore
e con tutti i naufragi hanno alzato
la grande città della malinconia.

Da loro il battito
che estrema il tempo in oltremare

In altoamore
dove i tuoi occhi, oro infinito,
baciano i confini del mio silenzio.

Las palabras

Las palabras
que ocuparon la tierra cuando nada había
vinieron por el silencio.
Los gestos se llenaron de campanas,
la foresta, la llanura, cada cima
multiplicó los ecos del nombre de las cosas.

La profundidad del pan y las mareas
fue revelada
y entonces el canto distribuyó horizontes,
nuevas explicaciones
para fundar el mundo.

Y cuando...

Y cuando la lluvia sea un tejido espeso de carbón ácido
polvo que venga a morder la vida hasta quemarla,
vendaval de larvas de seis bocas
que violen el humus hasta ahuecar la tierra...

Qué honorable explicador de azares
qué majestad todopoderosa vendrá a decirnos:
tenemos un plan!

Se escuchará desde los altavoces globales
“...por el futuro de la humanidad nuestra democracia...”
en tanto largas filas de sobrevivientes
se morderán entre sí por el último carnet
para el refugio.

Quien pague tendrá un sorbo de agua,
quien pague: su retazo de aire diario.

Y mientras todo gira como si nada,
inexorable ruta de los tiempos,
aquí nosotros
imbéciles rumiantes de lo vano,
atornillados a las pantallas consumiendo
enormes cantidades de rayos catódicos.
Mientras nos roban la casa, el aire,
el fuego,
el agua.

mercoledì 22 ottobre 2008

Y le canto a la gesta de la mujer y el hombre

“Yo no vengo a resolver nada.
Yo vine aquí para cantar
Y para que cantes conmigo.”
Pablo Neruda
(Que despierte el leñador- VI, Canto general- Pablo Neruda)



Y le canto a la gesta de la mujer y el hombre
en el mínimo universo de los besos,
génesis del oro en cuyo oleaje
los barcos del almuerzo multiplican los puertos.

Canto al ritual del brote,
a los oficios del viento y del agua,
a la profunda noche del vino,
a las altas montañas donde reposan los astros,
al camino de luz que entra en la espesura.

Canta conmigo el grito de un Solo
que se abrazó a otro y otro
y otro más
hasta despertar la aurora.

La historia del hombre llega a la guitarra
a veces como un niño,
como una columna que regresa del frente, a veces.

Tal vez rumor de alas que deshojará la tarde
hasta desnudar la nave que viene por los sueños.

Cuando de casa en casa
a una hora precisa el pan crepite
las fieras del hambre se hundirán en su rascacielos.

Habremos cantado a coro hermanos mios
a la semilla urgente, al leño y a la llama,
al horno y al oficio,
a la risa enarbolada,
al profundo destino de la casa.


De: Otras explicaciones. 0111 Edizioni, Italia – 2008- / Edit. Ala de avispa, Mèxico, 2008

Explicación del imperialismo

Con todos los panes que no parten
ni comparten
los niños de la tierra
hacen un misil los asesinos.

Lo estallan luego contra cualquier pobre
país lleno de hambre.
Después lo ocupan
tiran de los hilos del surco
destejiéndole el futuro
y le sorben la tierra hasta lo más hondo.

Con las ganancias botan un nuevo acorazado
para llevar en sus cañones
más libertad a los hambrientos

En el laberinto de las yemas

En el laberinto de las yemas
vive un hombre que atesora
revelaciones de tí.

Corre a la orilla
tras cada marea de la caricia
a recoger objetos y sustancias
la conchilla de luz
cada artesanía que el oleaje desembarca
la espuma lunar
que crece en el viento de las profundidades.

Su casa respira en el centro del tacto,
y en medio de ti
su país que despierta con tu boca.